En la universidad tenía
un compañero que era de Benasque. De vez en cuando nos hablaba
de su pueblo y un día, durante el almuerzo, comenzó a hablar
de los sarrios. El cachondeo no tardó mucho en comenzar mientras
intentaba establecer las diferencias entre los sarrios y las cabras, sobre
todo después de que dijera aquello de “tienes que ponerte
en contra del viento, para que no te huelan”.
Seguimos
dándole vueltas al tema y poco a poco surgió la idea de
rodar un corto. En aquella época acababan de estrenar la película
“Tomb Raider”, que fue otra de nuestras fuentes de inspiración
para un corto que finalmente se llamó “Sepulture Ranger”.
Llegados a este punto, comentar que somos conscientes de que la palabra
“sepulture” no existe en inglés, pero es algo que forma
parte del ambiente cutre que rodea al corto.
En
contra de lo que habíamos esperado en un principio, a la gente
le encantó el corto. De hecho, alguien lo calificó como
“la cosa más apoteósica que he visto en mi vida”.
Sin embargo, recibimos una crítica importante: “ese sitio
no se parece en nada a Benasque”. El problema estaba en que el rodaje
se realizó en Gran Canaria, en pleno verano. En esa época
es difícil encontrar una zona adecuada para rodar, que esté
cerca de la ciudad y que tenga un remoto parecido con el valle de Benasque.
De ahí otra expresión que he oído mucho últimamente:
“los famosos cactus de Benasque”.
La
verdad es que nos dábamos perfecta cuenta de que aquel sitio no
se parecía a Benasque. No es que no hubiéramos podido encontrar
sitios más apropiados en la isla, pero llegar hasta ellos requeriría
un largo desplazamiento. No hay ninguna duda de que Gran Canaria merece
el apelativo de “continente en miniatura” y, por tanto, es
un excelente lugar que visitar. Pero no es lo mismo realizar una visita
turística que desplazar al equipo de rodaje y transportar el material.
Por eso optamos por un lugar más asequible, aunque todavía
no he olvidado el terrible dolor de cabeza que tenía ese día.
Por
otra parte, también quiero decir que he estado personalmente en
Benasque. Junto a estas líneas se me puede ver enfrente del refugio
de Los Llanos del Hospital: soy el que está a la derecha del todo,
haciendo el tonto. Hay que decir que Benasque es un sitio muy bonito,
con unos paisajes impresionantes y en el que se come de miedo. Quizá
está demasiado explotado por la industria turística, aunque
no es algo que un grancanario pueda criticar de otros lugares.
En cualquier caso, si ese
malvado personaje conocido como Lord of Sarrios atacara el lugar con sus
terroríficas hordas caprinas, es posible que lo que quedará
del pueblo no fuera muy diferente de lo que podemos ver en el corto...
Oliver Santana,
Productor. Marzo 2003 |