Seria
injusto que desde esta sección no realizásemos un modesto
pero merecido homenaje al grupo de humor que probablemente más
nos haya inspirado (no imitado, ni plagiado) a la hora de realizar nuestros
cortos: Los Monty Python.
Hace unos treinta años
este grupo de amigos británicos, de los cuales algunos iban para
abogados, otros para médicos o músicos, se juntaron con
la intención de renovar el característico humor ingles,
con su irreverencia y su estilo gamberro.
Sus comienzos los realizaron
en las tablas del teatro y muy pronto pasaron a la televisión con
el programa para la BBC titulado “Monty Python´s Flying Circus”
el cual consistía en una serie de gags que habían ya realizado
en el teatro, y en otros nuevos. El éxito de la serie produjo el
lógico paso al cine en 1972 con la película “And now
something completely different” una recopilación de los mejores
sketchs que realizaron para la televisión en el que cabe por destacar
el corto de las ancianas que van por la calle comportándose como
una pandilla de gamberros.
Su siguiente película
fue “Monty Python and The Holy Grial” en el que continuaban
con su estilo de sketchs pero esta vez con un tema general que era la
búsqueda del Santo Grial por el Rey Arturo y sus caballeros de
la tabla cuadrada, y en la que podemos destacar las geniales escenas del
asedio al castillo
francés o la lucha contra el conejo que guardaba la entrada a la
cueva. A este le siguió en 1979 la genial “Life of Brian”
tal vez la única película del grupo con una trama más
lineal en la que relataba la historia de un hombre que nació en
el mismo lugar y en el mismo momento que Cristo y que era confundido numerosas
veces con él, incluso en la memorable escena final en la que le
crucifican en lugar de a Jesús y la película acaba con todos
los crucificados cantando la canción “Always look on the
bright side of the life”. Naturalmente la película trajo
en su estreno una gran polémica, siendo incluso prohibida en Noruega
por irreverente, hecho el cual en lugar de intimidarlos lo utilizaron
como reclamo publicitario con el slogan “Una película tan
divertida que la han prohibido en Noruega”.
Fue
en 1983 cuando realizaron su última y en mi opinión la mejor
película de su filmografía “Monty Python´s The
Meaning of the Life” en la que vuelven a su característico
estilo de sketchs con un tema en común, intentar esclarecer el
sentido de la vida, hecho el cual, como es lógico, al final solo
se acaban con más dudas que al principio. Todos los gags de la
película son geniales pero podemos destacar el delirante principio
de la película en la que un viejo edificio de oficinas se convierte
en un improvisado barco pirata el cual ataca a otros edificios de importantes
empresas en la que podría ser una de las mejores sátiras
de la política capitalista de la historia del cine. La película
gano la Palma de Oro en Canes de 1984.
Esta es la filmografía
de los Monty Python aunque no podríamos pasar por alto el documental
de una de sus actuaciones en directo en el Hollywood Bowl de California
en “Monty Python at the Hollywood Bowl” en 1982.
Después,
el grupo se disgrego y cada miembro emprendió una carrera por separado
con mas o menos suerte: John Cleese escribió y actuó en
algunas películas como “Un Pez Llamado Wanda”, “Silverado”,
“Frankensteins Mary Selly´s” y mas recientemente en
la serie de James Bond en el papel de inventor “R”.
Terry Gillian continuo su
carrera como realizador con títulos tan lamentables como “Las
aventuras del Baron de Mounchausen”, “Miedo y Asco en Las
Vegas” y otras películas que no estaban tan mal como “El
Rey Pescador” o “Doce Monos”.
El resto del grupo: Terry
Jones, Eric Idle y Michael Palin no continuaron con unas carreras muy
destacadas únicamente en pequeños papeles en el cine y en
la televisión.
Los
Monty Python no se volvieron a reunir hasta hace unos pocos años
en una actuación teatral con motivo del fallecimiento de uno de
sus componentes Graham Chapman en donde sacaron una urna la cual contenía
supuestamente las cenizas del fallecido y realizaron un coloquio en el
que rememoraban a su amigo desaparecido, en un momento dado, a uno de
ellos se le cayó accidentalmente la urna esparciendo las cenizas
por el escenario y que se dedicaron a barrer con una escoba para acto
seguido tirarlas a la basura en un ejemplo más del excéntrico
sentido del humor que les hizo famosos.
Circonio77 ha decidido no
tener ídolos, porque esto condicionaría su estilo o marcaría
una meta y unos límites. Aun así, reconocemos que uno de
los motivos por los que seguimos aquí trabajando día a día,
es por culpa de este grupo de desvergonzados británicos.
Israel Lezcano,
Guionista. Marzo 2003 |