Morir de Dolor

De todas las muertes que se pueden concebir, una de las más espeluznantes es, sin duda, morir de dolor, que no debemos confundir con morir de olor.

La primera referencia que se tiene de muerte por dolor en la cinematografía, fue en la bien consabida "Tiburón 2", versión italiana. En una determinada escena, un hombre con bigote nada desperadamente para llegar a una chalupa. Cuando consigue agarrarse a los brazos de un compañero que lo estaba esperando, ruge un auténtico alarido desgarrador, mientras mira al infinito con una cara indescriptible y muriendo en el acto. Posteriormente, e inexplicablemente, fue subido a bordo, presentando la amputación de las dos piernas por encima del muslo.

¿Qué había pasado? ¿A caso no podía haber sobrevivido unos segundos o minutos sin las dos piernas? ¿De qué había muerto?

Efectivamente, todas nuestras hipótesis acababan en una sola explicación; había muerto de dolor.

Desde entonces, este hecho, datado sobre 1990, formó parte del subconsciente de los futuros guionistas de Circonio77. Aunque todavía seguimos explorando las posibilidades de este elemento, todavía tenemos mucho respeto a su inclusión explícita en guiones actuales. Pero no cabe duda, de que algún día se verá una muerte por dolor en un corto de Circonio77.

Febrero 2003