Durante todo el tiempo
que ha existido Circonio77, me he preguntado muchas veces cuáles
son los mecanismos del humor, qué hace gracia y qué no la
hace, y por qué.
Siempre
he procurado mostrar a todas las personas posibles los cortos que hemos
hecho, con la intención de analizar sus reacciones y sus opiniones,
y estas han sido diversas. A la mayoría les han parecido graciosos,
otros se han asqueado ante las escenas más sangrientas y algunos
simplemente no los han comprendido. Lo que me lleva a pensar si el humor
ha de ser algo explícito para resultar gracioso, si los chistes
o los gags han de ser claros y comprensibles para que el espectador se
ría con ellos.
Por
ejemplo, en el corto "Sepulturer Ranger" se intento dar un guiño
de complicidad con el espectador, dándole un toque que recordaba
a las películas cutres de artes marciales made in China (las que
hizo Jackie Chan cuando era joven y muchas otras). Algunos miembros del
grupo hemos sentido siempre una especial fascinación por estas
pelis llenas incomprensibles saltos y absurdas escenas de lucha, género
el cual ha perdido toda su gracia y frescura en la elegante "Tigre
y Dragón". Sin embargo muy pocas personas de las que hemos
sondeado directamente han comprendido la intención de mostrar así
el corto. La mayoría preguntaban "¿por qué están
tan mal hechas las cabras?" cuando parte de la gracia del mismo
radicaba en mostrar unos efectos especiales lamentables y el hecho de
que hubiera resultado un corto más serio si este hubiera tenido
una calidad mejor, lo cual podríamos haber conseguido sin muchos
problemas, pero al realizarlo se deseaba conseguir todo lo contrario.
En el extremo contrario se
encuentra el mayor éxito hasta la fecha de Circonio77
"Star Fame". Acaso resulta fácilmente comprensible que
unos Jedis se pongan a bailar al son de los grandes éxitos de los
80, no obstante, esta bien rodado, tiene buenos efectos especiales y por
esa razón el corto engancha al espectador y este se deja llevar
sin cuestionarse las actitudes de los personajes.
Todo esto hace que nos veamos
en la tesitura de tomar decisiones sobre cual camino tomar. ¿Realizamos
cortos fácilmente comprensibles para llegar a un mayor número
de espectadores? ¿Seguimos una línea esnob y elitista en
la que unos pocos son capaces de aceptar nuestro humor? ¿O combinamos
ambas tendencias? Aun nos lo seguimos cuestionando, pero de lo que si
estamos completamente seguros es que es muy difícil, si no imposible,
contentar a todo el mundo.
Israel Lezcano,
Guionista. Febrero 2003 |